“Existe mucho desconocimiento sobre la importancia de los cuidados prenatales como estrategia para evitar problemas en un embarazo futuro”, ha asegurado el ginecólogo Iñaki Lete, jefe de servicio en el hospital Santiago Apóstol de Vitoria. La encuesta (con más de 1.000 participantes) mostró que la mitad de las mujeres que aún no han sido madres no tenían intención de ir al médico antes de intentar quedarse embarazadas y más de un 54% declaró no saber en qué consiste este tipo de consulta, llamada “preconcepcional”. Lete asegura que hacen falta campañas de salud pública para informar a las mujeres.

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) publicó en 2011 un documento de consenso sobre consulta preconcepcional en el que recomienda realizarla dos o tres meses antes del embarazo. “Si se siguen esas recomendaciones en cuanto a la toma de ácido fólico podrían prevenirse dos de cada tres casos de defectos del tubo neural”, ha añadido Fabre. La SEGO lleva recomendando este tipo de consultas previas a la concepción desde los años noventa. Se estima que cada año nacen en España entre 320 y 400 niños con una deformación del tubo neural. “Estos defectos se originan por una alteración del proceso embrionario de la neurulación entre el día 18 y el 27 de embarazo, es decir, cuando muchas veces las mujeres aún no son conscientes de que están embarazadas”, ha señalado el jefe de servicio de Ginecología del hospital Lozano Blesa de Zaragoza, Ernesto Fabre. El diagnóstico de estas malformaciones se suele realizar durante el embarazo, en la ecografía de la semana 20.

La Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (Enide), del Ministerio de Sanidad, muestra que las ingestas de ácido fólico son bajas, especialmente en mujeres en edad fértil. Los expertos han explicado que esto puede deberse al escaso consumo de fuentes alimentarias de esta vitamina, como las verduras, las hortalizas y las legumbres. Esta evaluación muestra también que la media de la ingesta de micronutrientes supera el 80% de lo recomendado, excepto en el caso del zinc, del hierro en mujeres en edad fértil, de vitamina A y D y de ácido fólico.

El estudio GestMujer también preguntó a las encuestadas sobre sus conocimientos acerca de los elementos nutricionales o vitamínicos recomendados durante la gestación. En porcentajes muy altos (entre el 73 y el 98% según los casos), no sabían qué alimentos son la fuente de yodo, hierro, calcio o ácido fólico.

Según el documento de consenso de la SEGO, citado hoy durante la presentación del estudio, es difícil que una mujer sea capaz de ingerir la cantidad de folatos [sustancias derivadas del ácido fólico] necesaria solo con la alimentación. Los alimentos que contienen más ácido fólico son los vegetales de hoja verde (espinacas, por ejemplo), las legumbres y los frutos secos, entre otros.

Fuente El País