La fecundación in vitro es el principal tratamiento cuando otro métodos, como la Inseminación Artificial, no han tenido éxito. Consiste en la extracción de los óvulos de la mujer y su fecundación con los espermatozoides del varón en el laboratorio. La evolución de los embriones será observada con detalle desde ese mismo momento hasta que se depositen en el útero materno.

Las estadísticas de éxito de este tratamiento varían de unas clínicas a otras, aunque también depende de factores relacionados directamente con la pareja que serán determinantes para lograr el embarazo, como por ejemplo:

  • La edad de la mujer
  • La calidad de los óvulos y de los espermatozoides
  • La salud del útero

PASOS DE LA FECUNDACIÓN IN VITRO

1.- Estimulación ovárica: El objetivo principal es conseguir estimular la producción de óvulos dentro del cuerpo de la mujer mediante hormonas inyectables. Cuanto más ovocitos se consiguen mayor probabilidad de éxito, ya que no todos darán embriones de buena calidad. Este paso comienza el segundo día de la menstruación y suele durar entre 12 y 20 días, dependiendo del protocolo utilizado y de la velocidad de respuesta de cada paciente. Durante esta primera etapa se realizarán varias ecografías transvaginales y análisis de sangre para controlar que el crecimiento y la evolución de los folículos es el adecuado.

2.- Extracción del óvulo o punción ovárica: Conocida también como aspiración folicular. Se realiza tres días después de finalizar la estimulación, antes de que se produzca la ovulación. En esta parte del proceso se extraen los óvulos por medio de una aguja guiada por ultrasonidos, sin necesidad de anestesia ni hospitalización. Dura entre quince y treinta minutos, y tras dos o tres horas después de la intervención, la mujer podrá continuar con su vida normal.

3.- Fertilización y fecundación de los óvulos: El líquido folicular es transportado al laboratorio donde se aíslan los ovocitos retirando las células que los rodean. Tras su limpieza se les coloca en un cultivo especial y se les incubará durante dos o tres horas a una temperatura de 37°C. Mientras tanto se recoge el semen y se purifica. Pasada la incubación se procederá a unir los ovocitos y los espermatozoides. Hay dos procedimientos para esta unión:

  • Fecundación FIV convencional: Se juntan los ovocitos con el esperma en una placa de Petri en una proporción de 1 ovocito por 70.000 espermatozoides aproximadamente, y esperar que la fecundación se produzca sola.
  • Inyección Intracitoplásmica del Esperma:   Un técnico de laboratorio captura un solo espermatozoide y lo inyecta directamente dentro de un ovocito, provocando así la unión. Anteriormente se utilizaba cuando había problemas en los espermatozoides, fallos de fecundación previos con FIV o con Inseminación Artificial o situaciones en las que se disponía de un número limitado de ovocitos. Actualmente se usa en muchas clínicas de fertilidad por defecto.

4.- Cultivo de embriones: Una vez el óvulo ha sido fecundado se cultiva para promover su división celular y crecimiento para dar lugar a un embrión. Este cultivo dura entre 2 y 5 días en los que personal especializado monitorizarán las 24 horas a los embriones para garantizar que están bien y que están creciendo de forma adecuada. Pasados estos días, los especialistas seleccionarán los mejores. Es posible que no se utilicen todos los embriones, por ello existe la opción de congelarlos e implantarlos posteriormente sin necesidad de estimulación ovárica.

5.- Transferencia de embriones: Es el último paso de la fecundación in vitro, un paso muy simple y muy similar a la Inseminación. Los embriones que se han considerado mejores por el embriólogo se transfieren al útero de la mujer a través de un catéter de plástico muy fino que se introduce a través de la vagina y el cérvix, y se controla mediante su visualización por ultrasonidos. Tras la transferencia se recomienda un período de reposo en la clínica y llevar una vida relajada los días posteriores para mejorar la implantación.

Una vez acabado todo el proceso habrá que esperar cerca de dos semanas para que se confirme el embarazo.